En un contexto internacional marcado por la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y el ajustado control de Estados Unidos sobre el suministro de petróleo en la región, México se ha posicionado como un actor clave al incrementar sus envíos de crudo a Cuba. Este giro en la política energética regional plantea interrogantes sobre la dinámica de poder entre estos países y el impacto de acciones políticas sobre la población.
La realidad de los inmigrantes cubanos en México
En las calles de Veracruz, historias como la de Helyn de la Paz se reproducen a diario. Helyn, quien llegó a México en noviembre pasado tras una larga travesía desde Cuba, comparte su experiencia con la gran crisis que enfrenta la isla. La falta de recursos ha llevado a un éxodo masivo de cubanos en busca de mejores oportunidades. “Los apagones han existido siempre, pero desde 2019 se han vuelto interminables”, relata, recordando las horas de oscuridad y la escasez de medicinas y alimentos que se ha vuelto rutina en su país natal.
En su nuevo hogar, ella y su hija intentan reiniciar sus vidas en la pastelería donde trabaja, pero el pasado sigue presente. La hija de Helyn, cantante de ópera, comparte el peso de la historia familiar mientras intentan adaptarse a un entorno completamente diferente. Su relato es solo una de las muchas voces que reflejan la difícil situación de los cubanos que huyen de un sistema que, según ellos, los ha marginado por demasiados años.
Envíos de petróleo: cifras y cuestionamientos
En 2025, México ha incrementado significativamente sus envíos de petróleo a Cuba, utilizando la filial Gasolinas Bienestar de Pemex, lo que ha sido calificado por el Gobierno como una ayuda humanitaria necesaria. Según datos de la plataforma Kpler, los envíos han aumentado un 56% en comparación con 2024, representando el 44% de las importaciones de crudo cubanas.
Sin embargo, la falta de transparencia en estas operaciones ha suscitado críticas. Pemex ha optado por no divulgar información sobre los pagos, lo cual ha generado desconfianza entre analistas y defensores del acceso a la información. Esto ha impulsado un debate sobre la naturaleza real de estas transacciones y sus implicaciones tanto para México como para Cuba.
Un cambio en el tablero político
La captura de Nicolás Maduro en una operación militar por parte de Estados Unidos ha alterado el panorama geopolítico en la región. Washington ha intensificado su presión sobre los países que continúan con el suministro de petróleo a Cuba, incluyendo a México. La administración de Claudia Sheinbaum ha defendido que los envíos de petróleo se han realizado siempre por razones contractuales y humanitarias, y que no han incrementado más allá de lo históricamente habitual. Sin embargo, las críticas sobre cómo estos recursos se distribuyen dentro de Cuba persisten.
Helyn, quien desconoce los motivos detrás de los envíos, apunta a la desconexión entre el petróleo que se envía y la situación crítica que enfrenta el pueblo cubano: "La ayuda no llega al pueblo, sino al régimen". Esta percepción es compartida por muchos críticos, incluyendo a Ricardo Pascoe, exembajador de México en Cuba, quien argumenta que el apoyo energético a la isla es un “regalo a fondo perdido”.
Implicaciones internas y presiones externas
Expertos advierten que este aumento en los envíos de petróleo a Cuba podría traer consigo repercusiones en la economía interna de México. Con más del 50% de la gasolina y diésel consumido en el país proveniente de importaciones, la eficiencia en el suministro interno se convierte en un tema urgente. Jaime Brito, presidente ejecutivo de Chemical Market Analytics, señala que entre mayo y junio de 2025, México envió alrededor de 10 millones de barriles de petróleo a Cuba, un gasto significativo que podría acentuar la dependencia de importaciones.
Mientras tanto, el Gobierno mexicano enfrenta una creciente presión por parte de Estados Unidos, que cuestiona no solo la cantidad de petróleo destinado a Cuba, sino también otros aspectos de cooperación con la isla, como el envío de brigadas médicas. La tensión entre mantener relaciones bilaterales y atender la crítica internacional es un desafío continuo para la administración de Sheinbaum.
Conclusión
En este panorama complicado, la intersección entre petróleo, política y la experiencia humana presenta un desafío complejo para México y su papel en la región. Las históricas relaciones de apoyo a Cuba a través de la exportación de petróleo adquieren nuevas dimensiones en un escenario que sigue evolucionando, y el bienestar de sus habitantes podría depender del curso que seguirán estas dinámicas en el futuro cercano.