
Por Valeria León – CNN en Español
Fecha: 25 de diciembre de 2025
En la vida moderna, las mascotas han dejado de ser simplemente animales de compañía para convertirse en miembros de la familia. Sin embargo, la separación entre parejas que comparten esos seres queridos puede complicar la vida emocional no solo de los humanos, sino también de las mascotas. Este dilema fue el que llevó al Congreso de la Ciudad de México a implementar una reforma que regula la custodia de animales en casos de divorcio.
Un dilema común: ¿quién se queda con el perro?
La historia de Leslie Calderón y David, quienes tras casi cinco años de relación decidieron separarse, ilustra cómo la custodia de las mascotas se ha convertido en un punto crítico en los divorcios. Al encontrar una solución, decidieron que dos de sus tres perros vivirían con Leslie, mientras que el tercero se iría con David. Esta decisión, basada en la cercanía afectiva de cada perro con su respectivo dueño, fue un alivio para ambos, ya que consideraban el bienestar de sus mascotas como prioridad.
David recuerda lo difícil que fue para sus perros adaptarse a la nueva situación. “Las primeras dos semanas, en la noche, Dijon rascaba constantemente la puerta, esperando a Leslie y a los otros dos perros”, relata. A pesar de la situación dolorosa, ambos lograron mantener una relación cordial, algo que no es la norma en la mayoría de los casos donde las parejas enfrentan peleas legales por la custodia de sus animales.
La nueva legislación: una reforma necesaria
Ante el creciente número de conflictos legales por la custodia de mascotas, el Congreso de la Ciudad de México decidió actuar. Desde agosto de 2025, las mascotas han sido reconocidas legalmente en los juicios de divorcio, permitiendo que las parejas disputen la custodia de sus animales de compañía.
La diputada Luisa Ledezma, quien impulsó la reforma, señaló que la legislación preexistente trataba a las mascotas como bienes muebles, lo que no se correspondía con su estatus actual dentro de las familias. “Lo que hacen las parejas es tratar de quitarlos, como un acto de venganza, lo cual se asemeja a la extorsión”, explicó Ledezma. Ahora, el juez es quien decidirá la custodia, teniendo en cuenta una serie de factores que aseguren el bienestar del animal.
¿Qué factores se consideran para la custodia?
El bienestar de las mascotas es el eje central de la nueva normativa. El juez deberá evaluar varios aspectos antes de tomar una decisión:
- Tiempo disponible: Se considerará cuánto tiempo cada parte puede dedicar a la mascota en su vida diaria.
- Apego emocional: Se valorará el lazo emocional entre el animal y cada uno de los dueños.
- Condiciones de vida: El espacio donde vivirá el animal también es fundamental; este debe ser apropiado, amplio y limpio.
La reforma no solo aplica para perros, sino también para gatos y otras especies que tengan los permisos respectivos. Con esta normativa, se estimula que el animal se quede con quien realmente pueda cubrir sus necesidades, desde cuidados de salud hasta tiempo de juego.
Redefiniendo la familia
Esta reforma no solo aborda un problema práctico en los divorcios, sino que también redefine la percepción sobre las mascotas en la sociedad. A medida que las relaciones avanzan y evolucionan, las mascotas también juegan un papel importante en lo que puede considerarse una familia. La pregunta que antes parecía sencilla – ¿quién se queda con el perro? – ahora tiene un marco legal que busca priorizar el bienestar animal en el proceso de separación de sus dueños.
La Ciudad de México se convierte así en un referente en la protección de los derechos de los animales y en la construcción de vínculos familiares que trascienden el ámbito legal, asegurando que el amor y cuidado hacia las mascotas se mantenga, incluso en tiempos de cambio y separación.